¿Por recomendación de quién y cómo llegó esta obra a mis manos?
Escuchando el programa La Libélula de Radio 3, en el que leyeron varios extractos de este libro, acompañándolos de piezas musicales. Posteriormente, en El Ojo Crítico de Radio Nacional entrevistaron al autor, dejándome con una necesidad de profundizar en sus tesis.
Un breve resumen sin destripar demasiado:
Vivimos en un mundo que está cambiando de forma acelerada y nadie parece saber hacia dónde se dirige ese cambio. Oímos hablar de inteligencia artificial, algoritmos, big data, biotecnología, realidad virtual, pero no nos hacemos una idea de cómo será el mundo cuando todo ello esté plenamente desarrollado. Yuval Noah Harari se atreve a hacer una predicción del mañana. Parte de la idea de que la humanidad ha conseguido ya vencer a sus tres bestias negras históricas: el hambre, la peste y la guerra. Por tanto, nos hemos adentrado en la búsqueda de otros objetivos: la felicidad, la inmortalidad y la divinidad. Para Harari, está búsqueda no deja de ser inquietante, pues puede terminar con el ser humano tal y como lo conocemos.
El desarrollo de la biotecnología puede posibilitar, por primera vez en la historia, que haya seres humanos superiores a los demás, no sólo jerárquicamente (como hasta ahora) sino por poseer capacidades físicas y mentales más avanzadas.
La inteligencia artificial puede suponer que el ser humano sea sustituible por algoritmos que trabajen con mayor eficiencia. Relegándonos de nuestro papel protagonista en el mundo actual. Las máquinas podrán ser capaces de conocernos mejor que nosotros mismos, prediciendo así, conductas, pensamientos y capacidades.
Aunque el autor reconoce que sus predicciones sólo son posibilidades, que pueden o no llegar a suceder, la lectura del libro deja una sensación de inquietud y abre multitud de preguntas.
Curiosidades...
Harari nos presenta el Dataísmo como la nueva religión que domina nuestro mundo, y que viene a sustituir al Humanismo actual (que a su vez sustituyó a la adoración a Dios).Su origen es Silicon Valley, y su principal valor es la libertad de la información. El ser humano puede ser analizado y reducido a un conjunto de algoritmos (sujetos a mejora tecnológica). El flujo de inmensas cantidades de datos posibilitará a los algoritmos tomar mejores decisiones que nosotros. ¿Y qué hay de la conciencia? La inteligencia artificial no necesita tener conciencia para ser eficiente
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